Crow, Daniel, Leandra, Vi y Zo: cinco personas que ya no podían quedarse de brazos cruzados mientras se perpetraba un genocidio en Palestina, alimentado por armas, dinero y apoyo político desde Alemania.
El 8 de septiembre de 2025, los «Ulm5» lograron entrar en la sede alemana de la empresa armamentística israelí “Elbit Systems”, en Ulm. Allí destruyeron equipos de laboratorio, instrumentos de medición e infraestructura informática para interrumpir la producción de la empresa y posicionarse en contra de la continuación de la guerra en Palestina. Por este motivo, los Ulm5 se encuentran actualmente encarcelados en Alemania y están siendo juzgados en Stuttgart-Stammheim desde abril de 2026.
Cerrar Elbit
Elbit Systems es el mayor fabricante de armas de Israel; produce, entre otras cosas, munición, tecnología de la información y el 85 % de todos los drones utilizados en el genocidio de Gaza. De este modo, Elbit se beneficia directamente de la matanza masiva, el desplazamiento y la vigilancia de la población palestina, y es cómplice del genocidio. Además, su equipamiento militar y su tecnología de vigilancia se despliegan en todo el mundo para controlar fronteras, librar guerras y facilitar la imposición violenta de los intereses económicos y políticos de los Estados.
Con su acción directa contra Elbit Systems, los Ulm5 atacan específicamente a una empresa que se lucra con el genocidio. Al hacerlo, se suman a un movimiento internacional de activistas que llevan a cabo acciones directas contra instalaciones de Elbit en todo el mundo. Y han logrado éxitos considerables: en Inglaterra, acciones reiteradas forzaron el cierre permanente de plantas de producción.
La Staatsräson (razón de Estado) de Alemania.
El gobierno alemán respalda a Israel política, económica y militarmente mediante envíos de armas, cooperación militar y apoyo diplomático, así como a través de la represión del movimiento pro-palestino dentro de Alemania.
Al hacerlo, no solo niega su propia complicidad en el genocidio, sino que también se beneficia directamente de él. La industria armamentística alemana está registrando beneficios récord. El rearme y la militarización de Alemania y de otros Estados avanzan sin freno.
La contrapartida interna de esta política exterior es la represión en el propio país. Se prohíben y reprimen manifestaciones mediante violencia policial; se criminaliza a organizaciones; y se revoca la ciudadanía alemana o se condiciona a la afirmación del «derecho a existir» de Israel. Esta severidad estatal busca asegurar el apoyo alemán a Israel y, al mismo tiempo, disuadir a otros sectores del movimiento pro-palestino de participar en protestas y actos de resistencia.
Es en este contexto donde se desarrolla el juicio de los «5 de Ulm». El traslado del proceso desde el tribunal regional ordinario a Stuttgart-Stammheim vincula deliberadamente el juicio con el terrorismo. Esto también se hace evidente dentro de la sala: los «5 de Ulm» deben seguir el procedimiento tras mamparas de cristal, separados de sus abogados, lo que imposibilita una comunicación confidencial. Las mociones de la defensa son ignoradas o retrasadas, limitando así su capacidad de actuación, mientras que los simpatizantes que asisten al juicio son criminalizados y expulsados de la sala.
Todo esto convierte el juicio de los «5 de Ulm» en un proceso político ejemplarizante. Pone de manifiesto cómo el Estado alemán persigue y despolitiza a quienes se oponen a su complicidad en el genocidio, y cómo el Estado de derecho queda supeditado a los intereses políticos.
Tanto en prisión, cómo en el banquillo y en las calles: ¡luchemos juntos!
Tras el 7 de octubre de 2023, Israel lanzó una ofensiva destinada a destruir al pueblo palestino. Caen bombas sobre Gaza, se producen ataques letales en Cisjordania e innumerables personas son torturadas, maltratadas y asesinadas en las cárceles israelíes. A pesar del genocidio y el desplazamiento, el pueblo palestino sigue resistiendo. La solidaridad mundial con Palestina también se manifiesta en Alemania, haciéndose visible en la sala del tribunal de Stammheim y cada día del juicio.
Los «5 de Ulm» y sus partidarios aprovechan el proceso para denunciar los vínculos entre la industria armamentística alemana, la represión estatal y la guerra contra Palestina. Se niegan a someterse a las condiciones del procedimiento; mediante sus declaraciones, desenmascaran a Elbit Systems y el papel del tribunal, al tiempo que subrayan la naturaleza política de su acción y su legitimidad en la lucha por poner fin al genocidio.
Este enfoque desafiante y proactivo de los «5 de Ulm» ante el juicio es una expresión de solidaridad y de un profundo vínculo con Palestina. Su eco trasciende los muros del tribunal y se entrelaza con la solidaridad mostrada hacia los propios acusados. Innumerables personas de diversos países acuden a apoyarles durante el proceso, saludando a los detenidos y dejando claro que los «5 de Ulm» no están solos.
Llevemos estas conexiones a las calles. ¡Mostremos nuestra solidaridad con los «¡Cinco de Ulm», apoyémoslos a lo largo de sus juicios y hagamos visibles estas represiones! Y llevemos su resistencia de la sala del tribunal a la calle.
¡Contra los beneficios de guerra alemanes, contra la represión estatal y por una Palestina libre!
Súmate a la manifestación / 24. Oktober 2026 / Stuttgart
Más información: ulm5.info / @ulm5 / mailto:freeulm5stgt@systemli.org